La seguridad y salud laboral ha evolucionado con los años, desde los conceptos más básicos, pasando por todo el entramado normativo que la cobija hasta la inclusión tecnológica en los entornos laborales. Si bien, antes la salud ocupacional se concebía más como una obligación legal (todavía existen empresas que ni siquiera lo contemplan en sus objetivos), hoy las empresas están reconociendo este tema como un factor estratégico empresarial clave para impulsar la productividad y lograr la sostenibilidad en su entorno.
Hoy, las grandes empresas que constantemente buscan nuevas propuestas que les ayude estar a la vanguardia, están priorizando aspectos tan importantes como la salud mental, la ergonomía digital, el uso de la tecnología para fortalecer la cultura preventiva y la implementación de nuevas formas de trabajo que impacten en el bienestar de los trabajadores, entre otros. Entendiendo que gestionar la seguridad y salud laboral es un impacto positivo en los objetivos empresariales.
Quienes asumen la gestión de la SST más que solo como un aplicativo de normas técnicas, saben que el liderazgo y el compromiso de las altas directivas son clave para integrarla de manera oportuna, pues gestionarla como parte de los objetivos estratégicos empresariales la ubica como un pilar de sostenibilidad, productividad y competitividad, repercutiendo favorablemente en aspectos como la reducción de costos derivados de accidentes, ausentismos y rotación de personal y en el mejoramiento de la reputación corporativa.
La seguridad y salud laboral juega un papel importante en la capacidad de las empresas para brindar servicios de calidad. Al crear entornos de trabajo seguros, preventivos y productivos, el desempeño de los trabajadores suele ser más alto y con menos errores operativos, y, por lo tanto, la rentabilidad de la empresa se ve beneficiada. Por eso, al articular estratégicamente la SST con áreas como la de gestión humana, que impulsan objetivos en común como el bienestar de los trabajadores, se logra gestionar desde un enfoque preventivo apostándole a beneficios como:
•Contribución en la reducción de la siniestralidad y el ausentismo
•Mejoramiento en el clima organizacional: más motivación mayor desempeño
•Aumento de la eficiencia y eficacia en las labores
•Apoyo en el refuerzo de los procesos de selección y capacitación del talento humano, al definir adecuadamente los perfiles del cargo frente a los riesgos del mismo
•Creación de programas de capacitación conjunta (SST y gestión humana)
•Gestión articulada de planes como la gestión de emergencias
Al considerar que la seguridad y salud laboral debería hacer parte del planeamiento estratégico de la empresa, la búsqueda de nuevas estrategias para impulsarla de manera integral, debe enfocarse en tres ejes fundamentales: la capacitación, la tecnología y el bienestar.
Las organizaciones, los empleadores y las pequeñas empresas que deciden integrar la seguridad y salud laboral como un factor estratégico logran, entre otras ventajas:
•Proteger integralmente a los trabajadores
•Optimizar sus negocios con procesos seguros y continuos
•Reducir costos
•Fortalecer la marca y posicionarse como organizaciones responsables
•Atraer nuevos clientes e inversionistas contribuyendo en la sostenibilidad a largo plazo

